
Inicialmente eran una de las puertas que daban acceso a la ciudad amurallada medieval. Posteriormente, en el siglo XV, el arquitecto Pere Compte quiso dotar esta entrada de la grandeza que entonces se respiraba en la ciudad y las construyoì siguiendo la estructura de Castel Nuovo (Naìpoles, Italia) en cuya construccioìn habiìa participado.
En el s. XVIII sirvieron tambieìn de prisioìn, asiì como de fuerte defensivo para nuestros soldados durante la invasioìn de las tropas napoleoìnicas (grandes agujeros en su exterior nos recuerdan los bombardeos franceses).